Fashion Marketing a la Alza


Por  Mercedes García Sánchez

Porque los deseos no son concedidos, ¡Son comprados!

El mercado de la moda o fashion marketing es uno de los mejores ejemplos de cómo las estrategias de mercadotecnia funcionan exitosamente cuando se implementan de manera adecuada, tomando en cuenta las exigencias de quienes son sus jefes más importantes: los clientes. Finalmente no es tan difícil satisfacerlos. ¡Cada día son más!

El mundo   de la moda deslumbra…encanta  y enamora a millones, miles fidelizan con su marca (as) favorita (as) pero pocos logran ser considerados íconos de esta ferviente pasión por ser “fashion”. ¿A qué se debe? ¿Realmente representa  un valor agregado? ¿Es un tema aspiracional? ¿De aceptación? ¿A quién queremos demostrar que podemos y lo hacemos?

Son muchas las preguntas que podrían surgir en torno a los motivos que nos impulsan a competir y sentir la satisfacción de tener aquello que los buenos diseñadores y la mercadotecnia nos muestran en las revistas y pasarelas como una reliquia fácil de ver, pero difícil de obtener…al menos eso es lo que nos venden, el lujo, lo selecto, el glamour… si es más caro, ¡es mejor!

Estrategias acertadas, aspiraciones que no cesan, anhelos que se incrementan;  la avidez de tener lo que deseamos va más allá del impulso mismo, pues aún cuando nuestro presupuesto no permita ciertos “lujos” engañamos a nuestra mente para justificar adquisiciones sobrevaloradas, porque para estos artículos el costo-beneficio es justificable: estar “in”, “pertenecer a”, “ser parte de”… la mayoría conocemos a más de una mujer que gasta más de lo que gana en bolsas, zapatos, vestidos de diseñador…es un ciclo que no termina, pero que acumula dos cosas: números rojos y la posibilidad de sentirse segura de sí misma. ¡Buen trueque! Sin duda es un intercambio emocional, del cual las grandes marcas (Dícese Chanel, Louis Vuitton, Christian Dior, Prada,  Burberry,  Armani, entre otras) toman la ventaja.

Las casas de moda han explotado todas las posibilidades para conseguir la cima, pero saben que tienen que realizar campañas acertadas sin invertir demasiado, y lo logran. En lugar de invertir grandes cantidades en publicidad, han optado por contratar actrices, cantantes y modelos como imagen de su marca.

Así es como millones de personas volteamos automáticamente y correlacionamos la imagen de la celebridad como la marca que representan. ¡Puntos extras sin tanto trabajo!

¿Quién no está atento a los Grammys, los Golden Globe y los Oscares? Por mencionar una cifra, este año la 83ª entrega de los Premios Oscar tuvo 37.6 millones de espectadores (una de las retransmisiones con más baja audiencia de la última década). Aún con una baja audiencia, todo lo que ahí sucede es noticia. ¡Finalmente publicidad gratuita! Porque interesados y desinteresados en la moda, admiradores o sólo espectadores, esperamos la fecha exacta para admirar la pasarela que deslumbra a todo el que puede observarla; en donde las celebridades lucen los atuendos y accesorios más “in” proporcionados a manera de préstamo por los grandes diseñadores y casas de moda, para promocionar gratuitamente sus productos. ¡Bingo!

Y luego nos preguntamos cómo es que una bolsa cuesta “tan cara” o por qué esos zapatos que nos encantaron no son “un poco más baratos” o “menos caros”…el mundo de la moda nos está educando para aprender que “no es una simple bolsa” y “no son unos simples zapatos”…Son los zapatos deseados, y la bolsa deseada. ¡Lotería!