TIANGUIS sin turismo


 Mercedes García Sánchez

El Tianguis turístico de Acapulco ha dejado de ser atractivo para los cientos de personas que se congregaban en el paradisiaco puerto.

Lejos de ser una oportunidad para explorar nuevas opciones de diversión y oportunidades de negocio para quienes ahí se presentaban, es ahora un espacio poco redituable para ofrecer servicios turísticos y para ser observados; ya que son pocos quienes este año se acercaron a integrarse a los stands, peor aún, a obtener información sobre lo que ahí se “vendía”.

 

Si bien es cierto que el Tianguis Turístico de Acapulco es una tradición que data de 1978, tampoco es un decreto que deba cumplirse año con año. La economía actual del país no puede darse el lujo de invertir en algo no redituable, sobre todo porque  Acapulco se ha caracterizado en los últimos años por no ser una plaza segura para los visitantes, generando incertidumbre y miedo a quienes antes visitaban el puerto.

Es evidente que los empresarios de la zona y las autoridades se niegan rotundamente a que este peculiar tianguis se realice en otra ciudad que no sea ésta, pero a decir verdad la oportunidad de cambiar de sede será beneficiosa para otros destinos turísticos. Todo el país debe beneficiarse de eventos de esta magnitud, no sólo una ciudad específica.

Si bien es verdad que se alega que serán muchos los empleaos que se perderán, también son muchos los empleos que se les están negando a habitantes de otros puntos de México, y sin echar ojo a las estadísticas, es indiscutible que el empleo que un nuevo tianguis de esta magnitud generará en otros lugares será mucho mayor, quizá la cifra llegue a triplicarse, será un reto difícil para los organizadores, pero valdrá la pena arriesgarse.

Ante la decisión de la corte de retirar el Tianguis, el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, ha iniciado una serie de planes en pro del rescate de este turístico evento, y en general del puerto de Acapulco. El trabajo planeado por la Secretaría de Turismo y el G

obierno de Guerrero es admirable en razón de que se está instalando un comité integrado por empresarios interesados en invertir en el puerto,  así como la creación de un fideicomiso que ayude a la recuperación del destino; sin embargo, podrían también crear eventos nuevos y permitir que la rotación del Tianguis Turístico se concrete, para que la oportunidad de vivirlo sea compartida con otras entidades del país.

Incluso hay comentarios que indica que este evento podría realizarse en la Ciudad de México, por ser un punto central de México, y por el fácil acceso que tendrían muchos más visitantes y proveedores de servicios turísticos. Lo anterior no es una idea muy errada si consideramos que en Europa se realizan eventos similares que involucran a países completos y las sedes con las capitales, como Londres y Moscú, entre otras.

Esperemos que cualquiera que sea la decisión final, sea la más benéfica para quienes estarán a cargo de dicho acontecimiento, y que la generación de empleos y la derrama económica superen las expectativas hasta ahora esperadas. Lo importante es crear empleos y evitar la fuga de expositores, pero sobre todo conservar el turismo y si la situación así lo dictamine, permitirle a cualquiera que cumpla los requisitos poder aspirar a ser parte de esta tradición turística del país.